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Un símbolo de lavado, también llamado símbolo de cuidado, es un pictograma que representa un método de lavado, por ejemplo, secado, limpieza en seco y planchado de los tejidos. Tales símbolos se escriben en las etiquetas, conocidos como etiquetas de cuidado, que se adjunta a la ropa o a las características técnicas de los tejidos, para indicar cómo un artículo en particular se debe limpiar.

Existen cinco símbolos básicos: La tina, el triángulo, el cuadrado, la plancha y el círculo, ellos se refieren al lavado, los productos blanqueantes (lejía básicamente), el secado, el planchado y los lavados especiales o limpieza en seco respectivamente. Cada uno de estos símbolos tiene varias versiones que indican como aplicar ese proceso.

Algunas de estas diversificaciones son comunes para más de una simbología, ese es el caso de incluir una barra debajo lo cual significa que el tejido requiere un tratamiento más suave de lo habitual y una barra doble para un tratamiento muy delicado.

Además también podemos encontrarnos con puntos o números dentro que nos indican las temperaturas recomendadas.

Si la acción indicada por el símbolo no puede realizarse aparecerá tachado en forma de X.

Otras variaciones son específicas para cada símbolo, por ejemplo en el caso del lavado, podemos encontrar dentro de la cubeta que lo representa una mano para indicar que solo se debe realizar un lavado manual. Una línea corta debajo para indicar un programa de lavado de prendas de lana y dos líneas horizontales una al lado de la otra para prendas sintéticas.
Algunos consejos para el lavado a máquina son ajustar la cantidad de agua y producto que requiere el lavado. Todo en su justa medida. Tendemos a pensar que cuanto más detergente se use, la ropa saldrá más limpia, y esto nada más lejos de la realidad. Porque un uso exagerado de este químico, provoca, no solo que las prendas no se limpien, sino que se apelmacen y dificulta su enjuagado. La cantidad exacta va a depender de la carga de la lavadora, la dureza del agua, la suciedad de la ropa y el tipo de detergente. Te recomendamos consultar la tabla de dosificación que viene en el envase del producto que emplees. La velocidad, la temperatura y el tiempo dependen del modelo del equipo y las especificaciones del grupo de prendas que vas a lavar.
Lo cierto es que las lavadoras más modernas, gracias a sus nuevas tecnologías, permiten utilizar cada vez menos detergente para no dañar la ropa y contribuir con el cuidado del medio ambiente. Recuerda que los detergentes son la principal fuente de contaminación del agua.
Eso de que “con menos carga en la lavadora la ropa se lava mejor” es un mito, trata de agruparla de acuerdo a las clasificaciones que recomendamos en nuestro artículo “Indicaciones para cuidar la ropa y no fallar en el intento” y si te quedan prendas solas entonces unifica o lava a mano esa en específico, ya que la mayoría de las lavadoras gastan la misma cantidad de electricidad y agua, sea cual sea el número de prendas que laves. Por otro lado, si sucede lo contrario y en un mismo grupo quedan demasiadas prendas, tampoco sobrecargues subdivide en varios lavados. Debes asegurarte que quede un espacio entre la ropa y la parte superior del tambor, aproximadamente de una cuarta de distancia. La ropa debe tener un espacio para moverse y así evitar que se arrugue.
Para lavar a mano las prendas delicadas, solo necesitaremos una pequeña cubeta y detergente preferiblemente líquido en poca cantidad, el cual debemos disolver antes de introducir las prendas. Frota las zonas más propensas a la suciedad como las axilas o el cuello para quitar manchas de sudor o maquillaje. Luego enjuaga y prepara la prenda para el secado. También deben restregarse a mano aquellas prendas más sucias o con manchas que la lavadora o el detergente por sí solo no puede remover.
En esta etapa se suelen utilizar ciertos productos como:
_ Jabón de lavar para manchas cotidianas y algunas difíciles.
_ Cloro que elimina más tipos de manchas, pero está limitado a ciertos tipos de telas (blancas, de colores firmes y de algodón, lino o poliéster), muy eficaz si la ropa está percudida; pero en la ropa desgasta las fibras de las prendas, estropeándolas. Antes de aplicar cloro, hay que fijarse bien en los símbolos de la etiqueta y tener claro que si se usa continuamente la ropa se vuelve amarilla.
_ Desmanchador con peróxido que elimina menos manchas, pero puede usarse en ropa de cualquier color y material.
_ Los quitamanchas con vinagre blanco eliminan manchas de salsa de tomate, aguacate y sangre en las prendas.
_ Los limpiadores con aceite de pino eliminan principalmente manchas de tipo graso o pigmentos de cualquier tipo de tela.
Las recomendaciones son usarlos en remojo y momentos antes de lavar la ropa.
Tampoco siempre es necesario el uso de un perdido quitamanchas, ya que existen una serie de remedios caseros sencillos que son más que suficientes para deshacerse de las más empoderadas manchas. Todas tienen solución, estás a una búsqueda de Google de distancia.
Una herramienta muy interesante para lavar ropa a mano es la tabla de lavar (washboard en inglés).

Usualmente se construía con una tabla de madera en cuya superficie se realizaban una serie de relieves o corrugaciones para frotar la ropa enjabonada.
En 1797 comenzó a usarse en América el primer elemento de este tipo y en otros países como Chile se conoció como Artesa. Entre 1800 y 1900 hubo cambios muy grandes en la vida doméstica pues se introdujeron el jabón, almidón y lavado en el hogar, así como la primera verdadera lavadora patentada por James King en 1851 y en 1908 salió al mercado la primera máquina eléctrica de lavado, dejando a este objeto rezagado hacia zonas rurales y sin electricidad.
En las ciudades se encontraban en desuso, pero no por mucho tiempo, encontró un nuevo trabajito, adivinen dónde: en la música. Se utiliza como un instrumento musical percusivo de tipo idiófono. Su adaptación para tocar hace de este uno de los pocos instrumentos musicales inventados en Estados Unidos, siendo el diseño más conocido el Zydeco Frottoir (Zydeco Rubboard), ideado por Clifton Chenier y fabricado por Willie Landry en 1946. El intérprete utiliza dedales en todos sus dedos, y con ellos frota, golpea o rasca el instrumento. Actualmente se utiliza en diversos estilos de música tradicional americana: blues, jazz tradicional, zydeco, cajún y folk estadounidenses.
Volviendo a las etiquetas los blanqueadores, básicamente lejía, pueden ser utilizados si el símbolo de triángulo no está tachado o relleno, en dos variantes básicas: basados en oxígeno si está rayado, o basado en cloro si contiene las letras Cl.
En el apartado de símbolos para indicar el secado, podemos encontrar el más habitual que es un círculo dentro del cuadrado para indicar un secado a máquina o secadora y el cuadrado con otras simbologías dentro para secados con métodos naturales. Por ejemplo, si la recomendación es que la ropa debe secarse en cuerda, el símbolo será un cuadrado con un arco dentro. Así mismo se indica el secado a la sombra o interior y la posición para el secado en vertical u horizontal. También en este grupo se incluye un símbolo especial que se relaciona a la acción de exprimir para escurrir la ropa que no se encuentra dentro del cuadrado.

En el símbolo de planchado existe una simbología especial que no se menciona en las anteriores que es un símbolo para indicar el uso o no de vapor de agua en el proceso.
Por último existe un quinto grupo de símbolos que significan lavado en seco o profesional, representados por una circunferencia. Este símbolo incluye variaciones como una línea en torno al círculo que puede indicar los niveles de humedad, la temperatura o el tiempo de lavado. Otra variación es incluir dentro letras que indican los productos que se pueden utilizar en el proceso, ya que a pesar de su denominación, la “limpieza en seco” no es un sistema absolutamente seco o llevado a cabo utilizando solo aire. En cambio, este proceso se realiza utilizando productos químicos llamados solventes, ya que estos disuelven la grasa y manchas de la prenda tratada, para que, con el secado posterior, la prenda esté lista para el proceso de planchado y terminación. Algunas prendas tienen entretela o forro, estas sí que no se deben mojar, es mejor limpiarlas en seco para evitar que se deformen. Generalmente se realizan en lavanderías y tintorerías pero les doy algunos trucos para hacerlo desde casita.
_ Seda: Para lavar una pieza de seda que ha sido usada pero no está sucia, hay un truco muy eficaz que la deja como nueva: limpiarla con vapor de agua. Consiste en colocar la prenda en su percha y al ir a ducharte, colgarla dentro del cuarto de baño. El vapor de agua que se desprende en la ducha, ése que convierte el espejo en una pizarra, se encarga de limpiar la prenda.
_ Cuero: El polvo es uno de los grandes enemigos del cuero ya que puede hacerle fisuras. No debería meterse en la lavadora, sino limpiarlo siempre en seco, con un producto destinado a este fin y una esponja seca. Una buena costumbre es untarle crema hidratante. Suena a locura pero el cuero es piel, y al igual que la que la tuya, agradece la hidratación. Nuca se debe poner perfume sobre una prenda de cuero, ni sobre su forro, pues la mancha no se quitará y la piel se irá agrietando.
_ Lana: Suele encoger bastante en la lavadora, sobre todo con altas temperaturas por lo que se recomienda su lavado a mano y en seco. Este lavado, además, evita las conocidas “bolitas” que aparecen en prendas de este tejido. No debe extenderse verticalmente porque pierde la forma.
_ Cachemir: Lo ideal es no usar suavizante con ellos (que aplastará su tejido) y dejarlos «descansar» entre puestas, es decir, no llevarlos a diario para permitir a las delicadas fibras recuperar su forma. También se deberían dejar secar sobre una superficie plana.
_ Algodón: Se encoge si se lava con agua caliente, así que siempre hay que lavar las prendas de este material con agua fría. La primera vez que se laven, sobre todo si son de color o estampadas, deben separarse de otras prendas porque destiñen un poco.
_ Lino: Siempre se tiene que lavar a mano.
_ Viscosa: Es bastante sensible al agua, por lo que no resiste tanto tiempo dentro de la lavadora. No se debe centrifugar para evitar que se deformen.
_ Nailon: Se arruga y seca con bastante facilidad, por lo que es probable que se encoja si no lo lavamos en seco.
El secado es una parte muy importante del lavado en seco. Una de las cosas que debemos evitar al secar estas prendas más delicadas es exponerlas al sol, ya que puede encogerlas e incluso desteñirlas. Tampoco es recomendable estirar la ropa, ya que se puede dañar. Un truco: extiende la prenda sobre una toalla seca y enróllala, pero sin exceso, solo para que salga la humedad. Luego ábrela y deja que se seque por si sola sobre la toalla.
En algunas bibliografías se incluyen una espiral para indicar el centrifugado, pero se encontraron escasas etiquetas que incluyeran este símbolo, además de no encontrarse normado. No obstante se los menciono por si se lo encuentran perdido por ahí.
Seguir las instrucciones que indica el fabricante a la hora de lavar nuestros tejidos es básico para poder asegurar una durabilidad óptima y el mantenimiento de sus características principales. Como ven no es tan complicado como parece, ahora sí pueden lavar con propiedad.
